Sacan inodoros, colchones y 117 medidores de cenotes de Yucatán

Redacción / Mestizo News

KOPOMÁ, YUCATÁN, 9 de Diciembre de 2020.- La exploración de cenotes en Yucatán no ha sido tan esplendorosa como se pensaría. En las profundidades el buzo y espeleólogo profesional, Sergio Grosjean Abimerhi, ha encontrado desde envases de plástico hasta medidores de luz.

Durante la exploración al cenote “Chen Há”, en Yucatán, Grosjean Abimerhi se topó con basura y contaminantes. En suma fueron más de 700 kg de residuos sólidos, señaló Fundación Bepensa en su cuenta de Facebook.

Durante la limpieza del cenote Chen há, en Kopomá, se extrajeron 700 kilos de residuos sólidos, entre ellos 112 medidores de luz de los que se utilizan en casas y negocios, informó  el arqueólogo Sergio Grosjean Abimerhi.

Sergio Grosjean Abimerhi  mencionó los 117 medidores se ubicaron gracias a la combinación de la experiencia de los espeleobuzos y de un detector de metales.

El buzo y espeleólogo profesional hizo un llamado a hacer conciencia de los contaminantes.

Solo para que estén conscientes que no todo es color de rosa como nos lo pintan, ya que como verán, hemos extraído de las profundidades de los cenotes neveras, inodoros, colchones, llantas, envases de pesticidas, plásticos, botellas, latas, objetos de brujería, pañales, televisiones, radios, ventiladores  e infinidad de artículos como lo serían los 117 medidores de luz que recolectamos antier en un cenote de Kopomá”.

LO QUE SE ENCONTRÓ EL 4 DE DICIEMBRE

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En un boletín, señaló que ese tipo de artefactos representan un riesgo tanto para la fauna como para los humanos que aprovechan el agua de los cenotes para distintos usos.

El comunicado de Grosjean Abimerhi señala lo siguiente:

El 4 de diciembre tuvimos la oportunidad de sanear un cenote más que se agrega a la extensa lista de cuevas inundadas que por desgracia preservan gran cantidad de residuos sólidos y son rehabilitados gracias al apoyo de fundaciones, asociaciones civiles, órdenes de gobierno, ejidos, pobladores en general, espeleobuzos y personal técnico.

En esta ocasión tuvimos la oportunidad de limpiar el cenote Chen há, en Kopomá, proyecto que se consolidó gracias al apoyo de la Fundación Bepensa. Luego de 5 horas de intenso trabajo se lograron extraer 700 kilos de residuos sólidos. 

Sorpresa durante el saneamiento

A diferencia de los anteriores saneamientos, en esta oportunidad, y para nuestra sorpresa debido al gran volumen y características de los residuos sólidos, se desenterraron medidores de luz, los mismos que se utilizan en los hogares y empresas.

Muchos de ellos se ubicaron gracias a la combinación de la experiencia de los espeleobuzos y de un detector de metales ya que por ser un cenote abierto, la constante precipitación de materia orgánica y el mismo peso de los artefactos, éstos se encontraban debajo de una gruesa capa de sedimento.

Es evidente que este tipo de aparatos electrónicos poseen componentes altamente contaminantes, como cobre, plomo e imanes, y de allá nuestra interrogante en conocer si estos metales pesados originaron la muerte de peces que se observaron depuestos en el fondo.

Unos (de los peces) se encontraban en buen estado de conservación y de otros solo se vislumbraba el esqueleto. A ello hay que sumarle los cráneos de 3 cocodrilos.

Peligro por contaminantes

En los últimos años diversos estudios demostraron que el agua de muchas zonas de Yucatán posee partículas cancerígenas, y sin duda este tipo de acciones, además de ser un desastre para el medio ambiente, podría abonar al problema debido a sus agregados peligrosamente contaminantes.

Al final de la jornada se contabilizaron 112 aparatos, muchos completamente corroídos por el paso del tiempo y algunos adheridos a mandíbulas de animales. Por fortuna se identificaron peces vivos como mojarras y los llamados Aluh (en maya) o bagres de cenotes.

Consideramos que este tipo de acciones atentan contra la salud de la población que vive cerca del cenote que aprovechan el agua de pozo para consumo humano, animal e incluso hortalizas.

También es un riesgo inminente para las poblaciones circunvecinas que extraen agua que luego es clorada para consumo humano y, por ende, no se eliminan los metales pesados.

Llamado a las autoridades

Importante señalar que algunos cárcamos o sitios de extracción podrían estar en el trayecto del agua que sigue su rumbo natural hacia el mar antes de llegar al sitio de extracción para luego ser aprovechada para actividades domésticas.

Un atento llamado a las autoridades de los 3 órdenes de gobierno para que tomen cartas en el asunto, ya que la incógnita sigue siendo quién arrojo estos medidores de energía y la razón. 

Finalmente, exhortamos a los pobladores a custodiar los cenotes de la Península de Yucatán ya que el agua que contienen de una u otra forma llega a nuestros hogares.

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