Se intensifica la pobreza en Argentina por la pandemia

Redacción/Mestizo News

ARGENTINA, 10 de diciembre de 2020.- Los argentinos están lejos de pasar la página de la crisis económica que ha sumido al país en unas altas cifras de pobreza, un fenómeno que se ha profundizado con la pandemia y pone sobre la mesa lo difícil que tiene el presidente Alberto Fernández –que lleva un año en el poder– de cumplir su promesa de pobreza cero.

Los datos no son alentadores. Según el último informe del Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica de Argentina (UCA), la pobreza en el país austral se ubica en el 44,2 por ciento, un dato que habla de cerca de 19 millones de argentinos pobres.

Por su parte, el estatal Instituto de Estadísticas (Indec) informó recientemente que para el primer semestre del 2020 un 40,9 por ciento vivía por debajo de la línea de pobreza. Si se “mira la serie histórica en Argentina (…), se observa que en el 2017 habíamos tenido 25,7 por ciento de pobreza (…)”, dijo Santiago Poy, investigador del Observatorio de Deuda Social de la UCA.

Esto quiere decir que se ha dado un aumento de más de 15 puntos porcentuales en los últimos años.

Según la UCA, lo que sucede en el país es que hay un “deterioro consistente del nivel de justo bienestar de la sociedad argentina”, mientras las “desigualdades sociales” son “crecientes”.

La deuda pública, la crisis del peso argentino y la falta de dólares inciden en la situación actual, le dijo a este diario Ulf Thoene, economista y profesor de la Universidad de La Sabana.

“El problema en Argentina es el tema de una alta tasa de inflación” que “castiga a los pobres primero”, asegura Thoene, quien agrega que dicha población “no tiene el lujo para pagar 10 por ciento más por una bolsa de arroz”.

Según el Indec, para el primer semestre del 2020, el ingreso familiar mensual promedio de los hogares considerados pobres era cercano a los 314 dólares. Y el precio de la canasta básica se ubicaba en alrededor de 534 dólares.

No fue muy diferente para los hogares indigentes, que para el mismo periodo tenían los ingresos un 41,6 por ciento por debajo del costo de la cesta alimentaria.

Toda esta situación se ha agudizado con la pandemia de covid-19, que obligó al Gobierno a un confinamiento generalizado que, como en otros países del mundo, terminó dando un golpe letal a la economía al hacer que se incrementara también el desempleo.

La ONU estima, de acuerdo con proyecciones de la Organización Internacional del Trabajo expuestas en su informe ‘Covid-19 en Argentina: impacto socieconómico y ambiental’, que al menos 750.500 empleos se perderían en ese país este año. “Esto que estamos viviendo es el resultado mixto de la propia pandemia. En la medida que las políticas de aislamiento puedan ir flexibilizándose, seguramente se va a ver también una mejoría en la situación socioeconómica”, asegura Poy.

Thoene indica que, si bien la pandemia incide en el aumento de las cifras de pobreza y desempleo, el país viene desde hace algunos años con una fuerte crisis, con el deterioro de los salarios y con un estancamiento en la creación de empleo.

Pero el problema va más allá. Los precios relativos, que se dan por la exportación de los alimentos consumidos por los argentinos, también inciden, según explicó a este medio José Manuel Grima, sociólogo y docente de la Universidad de Buenos Aires.

“En un mercado transnacional, nosotros tenemos que pagar el precio del pan al mismo valor que se paga en París y no tenemos los ingresos que tienen los franceses, tenemos los ingresos que tienen los argentinos. Encima (el peso), es una moneda devaluada, con lo cual la alimentación es muy cara”, explica.

El experto dice que, por ejemplo, las personas que en el país producen trigo prefieren exportarlo para tener ingresos en dólares y no en pesos, lo que “arroja a la pobreza a una cantidad muy importante de la población”.

En particular, los jóvenes son quienes han resultado más afectados. Según el Indec, la tasa de pobreza afecta al 56,3 por ciento de los niños de hasta 14 años y al 49,6 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 29 años.

El dato de la UCA habla de que un 64,1 por ciento de los menores argentinos son pobres. Según expertos, el hecho de que más de la mitad de los niños argentinos sean pobres avizora “un futuro muy complicado para el país”. “No solo estamos hablando de carencia material sino de falta de acceso a la educación (…). Esto nos deja una deuda hacia el futuro muy importante”, dijo a la AFP recientemente el politólogo Carlos Fara.

(Con información de El Tiempo)

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