Serendipia

Irma Ribbon / Mestizo News
@IrmaRibbon

La muerte de Victoria Esperanza Salazar Arriaza de origen salvadoreño a manos de policías en Tulum,ha causado gran indignación, elementos de la patrulla 9276 de la Policía Municipal la sometieron con brutalidad, pues ya se encontraba esposada por la espalda y en el suelo bocabajo y aún así, uno de los uniformados le colocó la rodilla en el cuello a Victoria , quien solo alcanza a expresar un gemido junto a una patrulla en plena luz del día.
Activistas han comparado lo sucedido con el asesinato del afroestadounidense George Floyd, quien murió asfixiado por la policía de Mineápolis, Minesota, en mayo de 2020, lo que desató las históricas protestas por la justicia racial en Estados Unidos.

El abuso policiaco, abarca distintas formas de comportamiento por parte de los servidores encargados de preservar la seguridad, desde uso excesivo o brutal de la fuerza, detenciones arbitrarias e ilegales, extorsión y corrupción, hasta prácticas de discriminación, como lo son las detenciones o revisiones a sujetos, con base a criterios raciales, étnicos, políticos, económicos o de género.
Hecho que nos lleva a cuestionarnos ¿qué no existen protocolos de acción?, si existen, ¿no son claros? Tras años de represión y abuso policiaco, ¿puede el pueblo confiar en instituciones de seguridad pública que no están capacitadas?

Los ciudadanos desconfían de la policía, muchos la consideran corrupta, poco preparada y abusiva, que ha existido en el olvido institucional, por así servir a los fines del poder público. En la práctica, se puede observar que los miembros de las instituciones de policía históricamente han recibido una formación improvisada e insuficiente y rara vez se les ha infundido la importancia que su rol social tiene para el mantenimiento de las instituciones y en la construcción de relaciones sociales capaces de resolver los conflictos y las diferencias de manera pacífica.
Estamos en un país, donde el Estado te proporciona un uniforme, una macana, gas lacrimógeno, botas de casquillo y te lanza a las calles a preservar la paz, el orden e instaurar la democracia.

Mientras no exista un esfuerzo coordinado y articulado entre los tres niveles de gobierno para asumir la responsabilidad de mejorar las condiciones (equipo, capacitación, salarios, protección, etc.) de trabajo de los policías del país, apostar por la construcción de corporaciones de seguridad profesionales, capacitadas y civiles, y transitar del enfoque de seguridad pública hacia el de seguridad ciudadana, seguirán presentándose casos de brutalidad y abusos como el registrado en Tulum, lo cual no sólo pondrá de manifiesto la(s) incapacidad(es) del Estado para brindar seguridad, protección y justicia, sino también su culpabilidad en la generación e incremento de la terrible ola de violencia por la que atraviesa actualmente nuestro país.
La solución al abuso por parte de las policías mexicanas no es militarizar ni centralizar la seguridad pública, sino la construcción de cuerpos policiales cuyo objetivo sea la prevención y no el castigo o la represión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s