Crisis de agua y luz

En medio de la pandemia y en plena temporada de calor extremo, Yucatán se enfrenta crisis por la escasez de agua potable en muchas colonias y los apagones debido al insuficiente suministro de energía eléctrica; del gasto que representa a los hogares allegarse el vital líquido y las pérdidas por alimentos echados a perder y aparatos eléctricos descompuestos, nadie se hace cargo

Redacción /Mestizo News 

Mérida, Yucatán.- De manera silenciosa, Yucatán ha entrado en una espiral de riesgo, tras confirmarse un desabasto de agua potable para la entidad, principalmente en la capital y la zona conurbada 

Aunque de manera oficial no se ha reconocido el problema, la realidad sostiene que el desabasto de agua potable ha comenzado a ampliarse incluso hasta algunas cabeceras municipales. 

Este panorama se deriva directamente de la investigación iniciada desde el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (CIESAS) en la península de Yucatán. 

“Sí, sabemos que el agua en Yucatán está experimentando serios problemas y amenazas”, advirtió la investigadora Inés Campos durante su ponencia “Los mayas y el agua de Yucatán, siglos XX y XXI”, impartida como parte del seminario permanente “El pueblo maya y la sociedad regional”, que organiza el CIESAS.

Aunado a esto, la investigadora señaló la necesidad de realizar un mayor número de estudios para hacer un diagnóstico sobre la realidad del abastecimiento de agua potable en el estado. 

Problema del pasado, que vuelve al presente 

Conforme a investigaciones, desde la época de los mayas, los conquistadores encontraron serios problemas para abastecerse del líquido durante su estancia en la península de Yucatán. 

Por esta razón, el primer abastecimiento fue desde el estero de Celestún, donde se encontró un nicho de agua y se organizó a los pobladores de la villa de Tekax, ubicada en límites con Campeche, para abastecer de agua a los conquistadores en el año 1825. 

Fue hasta 1944 cuando, debido al índice alarmante de defunciones causadas por enfermedades debido a la contaminación del agua del manto freático, se determinó como factor determinante que practicaban el fecalismo a cielo abierto, así que el problema era separar al hombre de sus desechos y que las aguas de desecho son vertidas al subsuelo.

En 1994 se volvió a tener el problema del agua y actualmente se estima que el desabasto afectó a poco más de 400 mil habitantes de la entidad, conforme a los pronósticos emitidos por CIESAS. 

Es por esa razón que en las últimas semanas en varias zonas de Mérida, se reportaron fallas en los suministros de electricidad y agua potable, presuntamente debido a las altas temperaturas provocadas por la ola de calor que azotó a Yucatán. 

La sociedad yucateca está familiarizada con el calor apabullante que existe en la zona sureste de la república, sin embargo, se debe a que se contrarrestan los efectos de estas temperaturas con aparatos como ventiladores o aires acondicionados, así como tomar una ducha para refrescarse, no obstante, a causa de la falta de electricidad y agua potable han sufrido los estragos de los calurosos días. 

Palabras necias, oídos sordos 

La falta de electricidad y agua potable se convierten en un gasto para los bolsillos de la ciudadanía yucateca, pues los afectados recurren a la compra de garrafones, veladoras y en otros casos a organizarse ente todos los vecinos para pagar una pipa de agua; y existe un enorme gasto en los alimentos debido a que los productos en los refrigeradores sin electricidad se descomponen por el calor.  

Como consecuencia, la población se ha manifestado en diversas áreas de la ciudad para hacer ver su enojo y hartazgo ante la ineficiencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ya que hubo colonias y fraccionamientos como Yucalpetén y la Mercedes Barrera, que llegaron a estar cuatro días sin luz y agua; en Umán padecieron más 20 horas sin luz, por lo que realizaron protestas en dos ocasiones.

En la colonia San José Tecoh “secuestraron” a una camioneta con empleados de la CFE en la calle 143 entre 48 y 50, hasta que se solucionara el problema. Por otra parte, habitantes del poniente de la ciudad de Mérida cerraron la avenida Jacinto Canek, a la altura de la plaza del mismo nombre.

Fallas continúan a falta de infraestructura

Las fallas de electricidad durante las temporadas de calor son comunes en la entidad; la falta de corriente eléctrica ocasiona otros problemas como la baja presión en el suministro de agua potable, y como resultado, este servicio no es suministrado a los tinacos de las viviendas y como consecuencia el líquido vital no llega a las personas. 

Las causas más comunes de un apagón eléctrico son: sobrecarga, deficiencia del sistema, poco mantenimiento y por las condiciones desfavorables del clima, como lo fue en Yucatán con lluvias fuertes, cosa que ha dejado en evidencia la obsolescencia de los sistemas de electricidad en el estado.

A pesar de que la Comisión Federal de Electricidad ha justificado la falta de suministro como consecuencia de las altas temperaturas y que la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán, culpa a la CFE, la realidad es que sin importar el clima, las fallas en el suministro de electricidad y agua potable son continuas.

La CFE justifica su ineficiencia por fenómenos naturales o situaciones externas a la empresa y este es el mismo caso de la JAPAY. Sin embargo, la duda y la principal molestia de los yucatecos es que si todos los años las fallas son provocadas por los mismos factores ¿Por qué no se ha corregido el problema? ¿por qué ambas dependencias no previenen las fallas, mejorando la infraestructura de los sistemas?

Año con año las tarifas de energía eléctrica incrementan, sin embargo, la entidad yucateca es una de las más afectadas económicamente, debido a que es uno de los estados con los aranceles más altos en las cuotas de consumo eléctrico.

A principios del año, Yucatán presentó un incremento de tarifas de consumo, afectando principalmente a los usuarios de consumo doméstico básico, los cuales pagaron en enero 0.855 pesos por cada uno de los primeros 75 kilowatts-hora (KWH); en comparación con el año pasado esto representa un incremento del 2.9 por ciento.

Pérdida económica que nadie asumirá

Hasta ahora no hay un número específico de afectados, sin embargo, los números pueden ascender a los 150 mil habitantes que tuvieron problemas con la luz eléctrica y el agua potable.

Asimismo, cientos de comerciantes de pequeñas y medianas empresas se vieron afectados debido a pérdidas de miles de pesos por equipos quemados y mercancía descompuesta; lo peor, es que esos daños no serán absorbidos por nadie.

De acuerdo a Jorge Cerdeña, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Conacope), en cuatro días los comerciantes tuvieron pérdidas de seis millones de pesos.

 Las principales colonias afectadas fueron Francisco I. Madero y Mulsay, los fraccionamientos Juan Pablo II, Opichén; varias zonas habitacionales de Ciudad Caucel, Los Almendros 1, 2 y 3, Sol Caucel, Villas Caucel y Balcones Caucel; casi todo el poniente de la ciudad se vio afectado y en las zonas del norte, el fraccionamiento Las Américas; en el oriente las zonas de Salvador Alvarado Oriente, el Fraccionamiento del Parque, Colonia Esperanza, fraccionamiento Cielo Alto, la Mercedes Barrera, Pacabtún, Emiliano Zapata Oriente, Polígono 108, Leandro Valle, Brisas, Los Reyes y en el sur las colonias de San Antonio Xluch,  San José Tecoh e incluso en el fraccionamiento Yukalpeten, en el municipio de Umán.

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